DEL
DOLOR Y LA MUERTE 3
- Buenos días.
- Hola , buenos días.
- Tiene mala cara, no será
del Real Madrid?
- Por que dice eso?
- Como les gano ayer el
Boca pensé que habría pasado mala noche. - Una sonrisa sarcástica
apareció en la cara del funcionario.
- Ni soy del Madrid ni tan
siquiera me gusta el fútbol.
- Perdone, perdone, en que
puedo ayudarle.
- Que en que puede ayudarme?
a que se cree que he venido yo aquí, a que me enseñe a bailar
muñeiras?
- Menos humos señor.
- No te jode, encima voy
a tener yo la culpa.
- Un momento voy a por su
expediente. Veamos lleva parado un año?
- Si, mas o menos
- Es licenciado en historia?
- Si, doctorado
- Tiene a alguien a su cargo?
- Eso es necesario?
- No, solo un formulismo,
si quiere contesta y si no, no, pero le advierto que los que lo rellenan
tienen más oportunidades.
- Estoy separado, sin hijos,
vivo en un piso del centro, católico no practicante, no tengo enfermedades
contagiosas, ni gustos o inclinaciones raras, bebo poco fumo lo justo,
los que me conocen dicen que soy buen trabajador, no doy problemas y necesito
trabajar a que se me olvida calzo un 44 por si queda bien, siempre me han
dicho que los de pies grandes se valoran mucho en las guerras. - Ante la
cara atónita del funcionario continuo. - Si, por eso de que si te
pegan un tiro sigues de pie sin caerte y desconciertas al enemigo.
- Está de guasa?
- Que le parece? dígame
si hay trabajo o no, y no me haga perder el tiempo a mi ni a usted mismo.
- De lo suyo no.
- Y por que no me lo dice
desde el principio y me evita tener que aguantar su risa sarcástica
y su prepotencia detrás de esa mesa. Y de cualquier otra cosa?
- Un momento que mire en
el ordenador, si no le importa trabajar en el andamio, se piden ferrallistas
con experiencia. Se gana bien.
- Eso me sirve, y no se
preocupe por la experiencia aprendo rápido. Deme la dirección.
- Preséntese aquí
mañana. - Le dijo a la vez que le entregaba su tarjeta y un papel
con la dirección. Que tenga suerte.
- Gracias, en el fondo no
es tan ogro. Hasta la vista.
Daryus.
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