INICIACION (Cuatro capítulos)
Somos una pareja normal que vive en
Madrid. La verdad es que el trabajo no
nos deja mucho tiempo libre y eso se
notaba en nuestras relaciones, tanto
personales como sexuales.
Estamos abonados la televisión
por cable, una noche mientras veíamos una
película, nos quedamos dormidos,
al despertar, era ya tarde y había
comenzado la sesión nocturna,
al ver la televisión vi que estaban poniendo
una película porno, Elena estaba
dormida a mi lado, mi pene comenzó a dejar
el letargo en el cual estaba sumido,
note como ella se desperezaba, cerré
mis ojos.
Ella debió tener una sorpresa
parecida a la mía, porque al momento escuche
una suspiro. Llego un momento que no
sabia si los jadeos procedían de la
televisión o bien eran de ella.
De pronto sobre mi pantalón se puso una
mano, bajo la cremallera y dejo al
aire libre tono mi pene. Sus labios
comenzaron a darme pequeños
besos y lametones, seguía haciéndome el dormido.
Oí su voz.
-No te hagas el dormido, sé que estas despierto.
Abrí los ojos al verme pillado.
Y eso hice, al abrirlos, la vi completamente
desnuda, con una erección tremenda
en sus pezones.
-Desnúdate.
Obedecí y me quede completamente
desnudo y sentado en el sofá. Ella se sentó
encima de mí y de frente al
televisor.
-No quiero perderme nada.-Me dijo.
Tomo mi pene entre sus manos y lo introdujo
en su vulva lentamente. Estaba
totalmente empapada.
Cuando lo tuvo dentro por completo, comenzó a moverse lentamente.
En el televisor se veía a una
pareja, vestida de cuero. Ella estaba
atándole. Le tapo la boca y
comenzó a jugar con él.
- Hummm. Me está excitando esa
visión. Tendré que probarlo un día en ti.-Me
dijo Elena.
-Como quieras. -Dije yo, sino que otra cosa iba a decir en esa situación.
Ella se movía cada vez mas deprisa,
la abracé por detrás y comencé a
acariciar sus pechos.
-Así..asi...-Gemía , mientras me cabalgaba salvajemente.
Comenzó a masajear cu clítoris
con ahínco, mientras con la otra mano
agarraba fuertemente la base de mi
pene, sus uñas comenzaron a clavarse en
mi escroto y mis testículos.
Note una mezcla de placer y dolor, al tiempo.
Ella Golpeaba con fuerza, notaba como
la humedad de su interior se deslizaba
por mis muslos.
Mientras en la película, ella
estaba azotándole con una fusta mientras lo
tenia atado.
-¡Que visión!-Gritó mientras me apretó más fuerte en el escroto.
Grite de dolor y ella me contestó.
-Calla mamón y déjame gozar.
Sus embistes fueron mayores y rápidos.
Note las palpitaciones de su interior
mientras le llegaba el orgasmo.
-Ahhhh, grito salvajemente mientras
mi escroto al tiempo sufría las
consecuencias de su orgasmo.
Se corrió largamente, vibrando
cada poro de su cuerpo. Cuando termino se
quedó sentada tal y como estaba.
Yo comencé a moverme, ya que
no había tenido el mío.
-¿Qué haces?-pregunto.
-Pues..intentar tener el mío...-dije
tímidamente.
-Estate quieto y no te muevas, déjame terminar de ver la película.
Y así me quede yo, con mi pene
erecto dentro de ella, sin moverme y viendo
una película porno, vamos, una
tortura total. La peli trataba sobre la
dominación. Según se
desarrollaban las escenas, notaba como palpitaba el
interior de su vagina y sus fluidos
eran cada vez mayores.
-Me esta gustado..... esto le tendré
que poner alguna vez en práctica sobre
ti.- me dijo.
-Me estas poniendo..que yo estoy a medias....
-¿Quieres tener tu orgasmo?
-¡!Si!!!-dije con presteza.
-Si lo quieres... tendrás que
ser mi esclavo... digamos... durante un mes.
-Mira... !!! Seré lo que quieras,
pero por favor no me dejes así!!.
-Bien... trato hecho.
-Trato hecho.
-Ella entonces se levantó, saco
mi pene de su vagina y se dio la vuelta. Me
miró y de un golpe se sentó
encima de mí, me hizo un poco de daño en los
testículos, pero el masaje que
empezó a realizar con su vagina me relajo por
completo.
-Vas a ser mi esclavo por completo,
enterado.
-Si... si... cariño lo que tu
quieras...
-¿Cariño?
-Si ... ama...lo que mandes...
-Nos fundimos en un abrazo y en un beso eterno, comenzó a morder mis labios.
La excitación me llevo a tener
un orgasmo tremendo, descargando todo mi
chorro de semen en su interior. Gemí
desfallecido de placer.
-Maricón...a mi me has dejado a medias.
Se levanto y me agarro por el pelo.
De un brusco giró llevo mi cabeza a su
vulva.
-Chupa...y llevarme al orgasmo si no quieres sufrir mi ira.
Me arrodille y comencé a besar
su vulva completamente abierta. Estaban
mezclados sus jugos con mi semen. Hice
amago de retirarme, pero ella... me
agarro con fuerza y me dijo.
-Bien que te gusta correrte en mi boca
cuando te hago una mamada, pues ahora
tu vas a probar ese sabor.
Hundí mi en su abertura, el sabor
salado de sus jugos se mezclo con el agrio
de mi semen, tras un leve momento de
rechazo, comencé a lamer y chupar toda
su vulva, lamía todo cuando
podía.
-No dejes ni una gota- Me dijo mientras
un fuerte tirón de pelo me apretó
más contra ella.
Mis labios comenzaron a succionar su
precioso botón. Note como vibraba al
contacto de mi lengua.
-Cabrón como sabes hacerme gozar.
Seguí lamiéndola... mientras
con un dedo jugaba en su ano. Tome un poco de
nuestros fluidos y le introduje en
dedo incide en su ano y el dedo gordo en
su vagina.
-Si...sigue...no pares...
Yo obedecía, succione su clítoris
cuanto puede, mientras mi dedos salían y
entraban en ella..
-Así pequeño..así...
Movía salvajemente su pelvis, mientras se acercaba a su momento culmen.
Un grito de placer rasgo el ambiente cuando alcanzo su segundo orgasmo.
Nos deslizamos agotados en el sofá,
entonces, note unos dolores en la cabeza
y en mis testículos. Eran producto
e los fuertes tirones y de las uñas que
se habían clavado en mí.
-Sabes... que... vas a ser mi esclavo..
-Sí, lo sé.
-Total y absolutamente.
-Si, eso te he prometido.
-Bien... prepárate, porque el
ser ama y dominar a un hombre este ha sido
siempre uno de mis deseos ocultos que
no me atrevía a sacar a la luz.
-Yo seré tuyo por completo y
para lo que desees- dije hinchado de
excitación.
-Bien... ahora a descansa... mañana... Será otro día.
Me acurruque a su lado, lleno de preguntas
y dudas, pero ante todo, deseoso
de explorar este nuevo rumbo que estaba
tomando nuestra vida sexual.
Iniciación (II)
Como me inició mi ama en el
mundo de la sumisión
--------------------------------------------------------------------------------
Estaba completamente dormido y comencé
a notar frió, en mi duermevela
escuche una voz que me decía
con voz enérgica.
-No te muevas, si no quieres tener un disgusto.
No conseguía coordinar todavía,
pero hice caso a esa voz. Sentí como mi
pubis estaba empapado, abrí
los ojos y le pregunte a Elena que estaba
haciendo.
-¿No te acuerdas de ayer?, Pues
eres mío... y te estoy rasurando tu pubis.
-¿Qué? –proteste asustado.
-Eres mío, y me apetece verte
de esta forma, y no te muevas, porque la hoja
de la maquinilla se puede escapar y
cortar algo que no debe...
No me moví... Sentía como
la hojilla recorría mi pubis, mis testículos, como
iba rasurando cada zona, hasta dejarme
completamente limpio.
-Ya está. –comentó cuando
completó su trabajo- Y a partir de ahora, y hasta
el momento en el cual yo diga lo contrario
vas a estar siempre así...
Miré a mi anterior poblado pubis,
para observar que estaba completamente
limpio de pelos. Ella comenzó
a acariciarme lentamente, existía un contraste
entre el frió de mi piel y el
calor de la suya, un tacto que nunca
anteriormente había notado.
-Hum, me gusta esta suavidad. – Me decía
mientras continuaba con sus
caricias.
Debido a estos preliminares, comencé
a tener una erección, ella sonrió, y
siguió acariciándome,
mi pene estaba ya completamente erecto, ella entonces
se levantó y de un golpe y sin
avisar se sentó encima de mí. Grité un poco,
puesto que me había hecho un
poco de daño, el tremendo embiste que realizó.
-Calla y hazme gozar.
Estaba completamente empapada, sus fluidos
resbalaban por mi pubis como
nunca anteriormente lo habían
hecho. Tenia esa zona súper-sensible.
-Es la primera vez que me follo a un hombre depilado... hum! excitante...
Yo me dejaba llevar.
-Por cierto... Ni se te ocurra tener un orgasmo, esto es mío.
Intente protestar, pero una suave bofetada
cruzó mi cara.
-Recuerda que ahora eres mi esclavo
y me vas a obedecer. ¿O no quieres?
-No... yo... si... lo que tu quieras...-dudaba
por momentos.
-Yo si quiero, y no se hable más.
Ella comenzó a cabalgarme, fui
a acariciarle sus pechos, pero no me dejo...
siguió follándome locamente,
note como le venia su orgasmo, yo intente
controlarme pero no pude, y tuve en
ese momento el mío también. Fue
fantástico, salvajemente fantástico.
Al retirarse de mí note como más
fluidos, ahora de ambos, surcaban mi
pubis.
Me has desobedecido, te has corrido,
has sido un niño muy malo, y por ello
te castigare..
- No he podido evitarlo, perdóname..
- No, no... no te perdono, era mi deseo
el que no tuvieras tu orgasmo, a
partir de este momento controlaré
todos tus orgasmos, tan solo los tendrás
cuando yo diga, cuando yo desee, eres
mío por completo. Date la vuelta.
La obedecí, no quería
molestarla más. Ella se alejo de mí, note como iba al
armario y volvía al momento.
- Esto es parte de tu castigo, no todo, solo parte.
De pronto, note un dolor fuertísimo
en mis nalga.
-¿ Que estas haciendo?.
- Cállate. Y recibe tu castigo por no haber obedecido. –fue su respuesta.
Ella continuo dando azotes con un cinturón
ancho, en total fuero diez. Note
como las nalgas me ardían. Calle
por no enfadarla más.
- Bueno, ya vas viendo, que voy en serio,
vas a ser mío por completo. De
acuerdo.
- De acuerdo. – en ese momento otro
azote de cinturón me hizo corregir mi
respuesta.- De acuerdo, ama.
Nos levantamos, ella miro mi trasero,
estaba rojo por completo, rió
satisfecha y complacida por el castigo
que me había infligido. Comenzamos a
vestirnos, pero me dio el alto al ir
a ponerme los boxer.
A partir de ahora tienes prohibido el
uso de prendas interiores. Debes estar
accesible en todo momento para mí,
tu ama y señora. Y ahora veámonos, que me
apetece hacer algo.
No hay que decir que la obedecí
por completo, el temor a recibir mas azotes,
me hizo no protestar. Salimos de casa,
me parecía que todo el mundo que
pasaba a nuestro lado, sabia que estaba
completamente depilado y que además
no llevaba ropa interior, mis mejillas
parecían dos faros rojizos. Ella me
miraba divertida. Giramos una esquina
y nos acercamos al destino que tenia
preparado. Mire el cartel y ví
que era un sex-shop.
- Oye... no querrás entrar ahí.
- Cállate y obedece, porque si no... ya sabes...
Miré hacia todos los lados, yo
en un sex.shop... aunque la idea me turbaba,
cierto es que tenía una curiosidad
morbosa, y antes de darme cuenta entramos
en él... No había ningún
cliente, tan solo estaba el dependiente.
- Hola, buenos días- dijo.
- Buenos días.
- Comenzamos a dar vueltas por la tienda,
poco a poco me fui tranquilizando
y comencé a disfrutar de la
visión de lo que los estantes exponían. Elena
entonces me dijo.
- Siempre tuve ganas de hacer esto,
pero nunca encontré el momento idóneo
para hacerlo, y creo que este es estupendo.-
Yo asentí con la cabeza.
Ella miró detenidamente todos
los artilugios que colgaban de las
estanterías... y empezó
a escoger... Tomó un vibrador de grandes
proporciones.... uno un poco más
pequeño. Objetos que yo no había visto
excepto en las películas, un
dilatador anal, unas bolas...
Con todo ello nos dirigimos a la caja,
se lo entrego al dependiente, comenzó
a hacer la cuenta. Al momento el dijo:
-Estamos de promoción, y por
la cantidad comprada tiene opción a coger un
regalo, el que usted desee de la tienda.
Ella se dio la vuelta y recorrió
la tienda otra vez.
- Mira este, que se me había olvidado... - dijo al regresar.
Mis colores aumentaron entonces... Era
una fusta de color negro, siendo su
mando una reproducción de un
pene. Salimos de la tienda. Estaba nervioso.
- Hum... me ha encantado, creo que volveremos
mucho por aquí...y ahora...
vamos a casa...tengo ganas de estrenar
todo.
Cuando llegamos a casa ella me ordenó
que me desnudase.
- Desnúdate. A partir de este
momento y siempre que sea posible, este...
-dijo- será tu estado en casa,
permanentemente desnudo y obedeciendo a tu
ama.
Nos dirigimos a la habitación,
allí, hizo un despliegue de los medios recién
comprados en la cama, estos rodaron
por ella, vibradores y demás objetos
tapizaron la colcha... Ella se desnudo
por completo y se tumbo en la cama,
yo hice amago de acercarme..
-Quédate quieto. Esto va a ser
parte de tu castigo, solo podrás ver... de
momento.
Obedecí. Ella tomo uno de los
vibradores y comenzó a jugar en sus pechos,
poco a poco lo fue bajando hasta su
pubis, acarició los labios lentamente.
Empecé a tener una tremenda
erección ante la visión de cómo lo estaba
usando.
-Hum... -dijo mientras comenzaba a introducir
el vibrador en su vagina.
Jugueteó un rato con el dentro.
Luego me ordenó..
-Dame el grande, toma este... y chúpalo
hasta que lo dejes limpio por
completo.
Le di el vibrador grande... y lamí,
como me había ordenado, el que había
estado en su interior.
-Humm... que grande y hermoso es... - Gemía de placer.
Entraba y salía de su vagina
ese enorme objeto, perecía mentira que entrase
cosa tan grande en su interior. Comencé
a acariciarme de pura excitación por
lo que estaba viendo.
-¿Que haces?.! Pedazo Maricón!.
Ni se te ocurra... yo soy la que diré lo que
tienes que hacer y cuando la harás.
Eso te va a costar caro.
Ella siguió acariciando y jugando
con el vibrador hasta que tubo un orgasmo
bestial que envolvió la habitación
de gemidos de placer.
-Hum.. Que placer- decía mientras se relajaba -Ven aquí. -Me ordenó.
Me tumbe a su lado.
-Abre la boca.-Obedecí y ella
introdujo el vibrador en mi boca.- Lame...
lame esta polla de plástico.
Sentía el vibrador hasta mi garganta,
casi me dan arcadas, pero ella no
dejaba de golpear para tratar de introducirlo
más adentro. Yo no quería
proferir ningún quejido por
el temor a hacerla enfadar.
- Levanta las manos.
Obedecí, y estas fueron atadas
con un pañuelo, me giro y quedé boca abajo
tumbado sobre la cama, vendó
mis ojos, quedando por completo a su merced.
Salió de la habitación,
pero al momento regreso, abrió mis piernas y dejo
expuesto mi ano a ella, empezó
a aplicar crema y a jugar con un dedo en la
entrada de este. Yo impulsivamente
cerré mis nalgas.
- Pero... ¿Qué esta haciendo
este esclavo desobediente?.- Un cachete fue mi
inmediata recompensa. – esta rebeldía
no esta nada bien. Mira por donde voy
a estrenar mi última compra
ante de lo que yo pensaba.
Lo siguiente que noté, fue como
ella descargaba con fuerza la fusta sobre
mis nalgas, di un grito de dolor y
sorpresa, el cual fue correspondido con
otra descarga, volví a grita,
y volví a ser fustigado; comprendí que cuanto
más me quejase, peor me iría.
No grite, y mi obediencia fue recompensada.
- Muy bien, así me gusta, y ahora,
abre por competo tus nalgas- dude un
momento, pero una descarga de esa fusta
me hizo cambiar inmediato de
opinión. Deje mi ano totalmente
expuesto a mi ama.
- Has sido un rebelde, no te mereces más miramiento, no más crema.
Y Entonces sin consideración,
comenzó a introducirme el vibrador grande en
mi ano. Sentí un dolor inmenso,
un desgarro terrible, y un dolor que apenas
era soportable, intente cerrar el paso,
pero la fusta volvió a recordarme
cual era mi posición.
- Si hubieses sido obediente, ahora
tendrías mucha más crema y un vibrador
menor. Tu castigo será ejemplar
y aprenderás a obedecer, eso te lo aseguro,
por la buenas o por las malas.
Y volvió a golpear ese monstruo
en la entrada de mi ano. Pero ahora golpeo
con fuerza y consiguió introducirlo
unos centímetros. Unas lágrimas
comenzaron a caer de mis ojos, pero
me negué a aceptar mi derroto, a modo de
desaire, levante mi trasero más
para facilitarle la entra y hacerla menos
dolorosa.
- Vaya!, el niño me desafía.
Su respuesta fue hincármelo de
un solo golpe hasta adentro, grite de dolor,
no pude resistirlo, y ella golpeó
fuertemente con la fusta mis nalgas. Lo
saco por completo y me volvió
a introducir por completo, volví a gritar y
esta vez fueron dos los azotes que
recibí. Calle y ella comenzó a
introducirlo con fuerza, en esos embiste
el dolor comenzó a desaparecer, y
una sensación nueva surgió
de mi ano, esto hizo que mi pene comenzará a
tener una erección.
-Vaya con el niño, si parece
que le gusta- Rió sardónicamente y lo empezó a
sacar y meter cada vez con más
fuerza.
Eso me gustó, y comencé
a culear en busca de ese placer que estaba notando.
Mi pene emprendió unas proporciones
que anteriormente nunca había tenido,
ella al verlas me dió la vuelta.
- Eso yo no lo desaprovecho.
Y se sentó a horcajadas encima
de mi, , no imagine que se pudiera llegar a
gozar de tamaño placer, sentir
como ella me cabalgaba mientras mi ano estaba
lleno y abierto por un vibrador al
tiempo. Tomo la fusta del revés y el
mango con forma de pene lo introdujo
en mi boca....
-Ahora estas usado por todos los sitios,
hummm.... como me gusta que seas mi
esclavo.
Ya no pude aguantarme más y tuve
un orgasmo norme, mientras me corría mi ano
palpitaba de placer, de un placer nunca
anteriormente había conocido.
-Gozas....y como gozas!. Y tu goce me
da placer a mi.- entonces su vagina
comenzó a palpitar mientras
tenia el orgasmo, aprisionando mi pene con sus
contracciones y extrayendo de el hasta
la última gota de su interior.
Cayo rendida al lado, me desató
y extrajo el vibrador de mi ano, mientras me
daba un tierno beso dijo.
-Eres un esclavo estupendo, y... esto
es tan solo el principio, te tengo
reservadas algunas sorpresa.
Y mentiría si no dijese que un
ligero cosquilleo surgió de mi estomagó,
deseando con todas mis fuerzas que
esa promesa se cumpliese cuanto antes, y
que estaba realmente encantado se ser
su esclavo.
Continuará.
Iniciación
Capítulo III
Acababa de llegar a casa, abrí
la puerta, di un respingo al ver a mi mujer,
Ejem! Mejor dicho ama, en la entrada
vestida para la ocasión. Llevaba
puestas unas botas altas, con un fino
tacón, un corpiño negro cubría su
busto, mientras que unos ligueros caían
de su cintura. Tenia la fusta entre
sus manos.
-Hola esclavo, llegas un poco tarde...
y eso se merece un pequeño castigo.
-Yo... - balbucee tímidamente,
pero me acorde de lo queme había ocurrido por
protestar y preferí callar.
-Desnúdate inmediatamente y sígueme
inmediatamente.
Obedecí presuroso a sus ordenes
s y me despoje de mis vestiduras.
-Así me gustas, que seas obediente..y
compruebo que me has obedecido en
todo.
Sonreí al comprobar que se había
dado cuenta que siguiendo sus instrucciones
no llevaba ninguna prenda interior,
puesto que a partir del momento que pase
a ser su esclavo..estas me estuvieron
prohibidas por completo.
-De que te sonríes, venga, date prisa.
Me dispuse a seguirla pero me dijo...
-¿Qué haces? ¿Tratar
de seguir a tu ama de pie, a la altura de sus ojos?. A
cuatro patas inmediatamente, eres un
perro esclavo, y como tal debes andar.
Me puse tal y como ella me había
ordenado, se encamino al salón y yo la
seguí. Cuando estuvimos en el
centro de la estancia me ordenó parar. Cosa
que hice en el acto...
- Párate y túmbate boca abajo.
Cumplí sus ordenes, sentía
como ella daba vueltas alrededor de mi, y sonreía
complacida por mi total obediencia.
-Bien, esclavo, veo que vas entrando
en vereda, ahora voy a comprobar hasta
que punto, merecer ser mío o
si tan solo eres un niña llorona.
En ese momento note como apoyaba una
de sus botas por completo en mis
nalgas, el tacón comenzó
a clavarse poderosamente, grite un poco por el
dolor, pero eso tan solo consiguió
que ella apretara con más fuerza. Siguió
jugando conmigo, notaba este fino tacón
por todos los sitios.
-Date la vuelta.
Volví a cumplir con presteza.
Ella entonces comenzó a jugar con la punta de
la bota sobre mi pene, temí
que quisiera clavarme el tacón en el, puesto que
tenia profundamente doloridas las nalgas
debido a la sesión a la cual me
había sometido, pero lo dejo,
volvió a tocar con la punta mis testículos,
jugueteo con ellos y de dio pequeñas
pataditas, pero ante mi sorpresa, se
movió un poco y clavo un tacón
fuertemente sobre el pene, grité del dolor,
pero ella volvió a apretar un
poco más.
-Vaya si al final va a resultar que eres una niña llorona.
Callé y aguante el bacón
sobre mi pene.
-Gírate y ponte a cuatro patas.
Volví a obedecer, cada vez notaba
más como sus palabras se convertían en
movimiento automáticos de mi
cuerpo. Ella volvió a jugar con el tacón sobre
mis nalgas, clavándolo aun mas
fuerte que la vez anterior. Luego comenzó a
rozar mi ano con él, cerré
el esfínter al notar el intento de intrusión, eso
hizo que la fusta dejase caer un golpe
sobre mi grupa, me abrí y note como
el tacón comenzaba juguetear
en la entrada de mi ano, me relaje un poco al
comprender que era lo único
que quería, casi comenzaba a gustarme cuando de
un empujón lo introdujo violándolo
por completo hasta que estuvo enteramente
en mi interior.
-Bien, veo que vas entendiendo...y ...humm..
veo que este agujero se va
abriendo. Quieto a cuatro patas y sin
moverte.
Obedecí una vez mas, note como
salida de la habitación y volvía al
momento.... De pronto note un empuje
salvaje en mi ano..y antes de que
pudiera darme cuenta, introdujo una
de las compras, que hicimos en día
anterior en el sexhop, dentro de mi.
A pesar de que sabía cual iba a ser mi
castigo no pude por menos que soltar
un grito el cual fue acompañado al
instante una descarga de su fusta.
-Callate....
Oí un ruido extraño y
al momento sentí que algo en mi interior crecía, de
pronto me di cuenta de lo que estaba
pasando, me acababa de introducir un
dilatador anal inflable. Ella comenzó
a bombear aire dentro, creí que me iba
a reventar, pedí que parase
pero eso solo consiguió que bombeara mas aire y
unos cuantos golpes volvieran a marcar
mis nalga.
-Date la vuelta, esclavo, y túmbate en el suelo.
Me di la vuelta como pude, con esa enormidad
llenando mi interior. Acto
seguido ella ato mis manos y mis pies
con unas cuerdas a los extremos de la
habitación de forma que quede
completamente en cruz.
Vació de aire el dilatador,
y suspire de alivio, pero eso fue mi error,
porque volvió a bombear aire
dentro de mi, y ahora con mas fuerza puesto que
pulsaba con sus pies, yo grite pero
ella continuó, y hasta que no me calle
ella no dejo de insuflar aire dentro.
Si anteriormente estaba lleno, ahora
estaba al borde de la locura.
La mire suplicante, pero eso no sirvió
de nada.
-Esto es solo el principio.
Se giro, y no podía ver lo que
hacia pero al darse la vuelta pude ver
perfectamente que llevaba entre sus
manos. Una vela de color azul encendida.
Se acerco a mi amenazante, y cuando
una perlada gota de cera comenzó a
asomar en la punta de la vela, la dejo
caer sobre mi pecho. Grite e intente
moverme, pero no podía por las
ataduras, ella como castigo insuflo un poco
mas de aire, mi ano se lleno un poco
mas. Entonces las gotas comenzaron a
caer mas deprisa mientras la vela se
derretía por el calor.
Yo seguía gritando, pero eso
solo conseguía que ella se riera mas y de vez
en cuando pulsara con sus pies la pera
que llenaba de aire el dilatador.
Recorrió con sus gotas todo
mi pecho, notaba como cada vez andaban mas cerca
de mi pene, hasta que una oleada de
calor derretido comenzó a golpearlo, era
casi irresistible, me estaba llevando
al Borde del dolor y de la locura, la
cera golpeaba a ahora mis testículos,
una gota y un enorme calor la
acompañaba.. y cuando estaba
apunto de desaparecer esa sensación otra gota
corría presta a sustituir a
la anterior y a encender los poros de mi piel,
deje de gemir, me olvide del dolor,
y entonces comencé a concentrarme en
todas las sensaciones que afluían
a mi cuerpo.
Mi ano lleno por completo como jamás
lo había estado y como jamás sospeche
que pudiera llegar a estarlo. Notaba
como la membrana crecía y empujaba
sobre mi próstata.
El fuego que caía sobre mi, llevando
cada milímetro de mi piel al pie y al
límite de sus sensaciones. El
placer afluida a torrente a cada neurona de mi
cerebro.
De pronto comprendí lo que me
estaba entregando mi ama, el enorme placer que
me otorgaba por haber entrado a formar
parte de ella, por haberme sometido
por completo a su voluntad. Y que esto
no era un castigo ....si no un
premio.
Mi pene comenzó a ponerse erecto,
como desafiando a las gotas que caían
sobre el, cuantas más gotas
caían, mas grande se ponía...
-Veo que me vas entendiendo.....esclavo mío.
Asentí y deje que ella hiciera
lo que tenia que hacer. Llego un momento que
parecía que iba a tener un orgasmo
tan solo con el repiqueteo de las gotas
de cera, era increíble. En un
momento dado dejaron de caer sobre mi....y el
dilatador fue liberado de su aire.
Me sentí vacío.
El vacío ya no solo era debido
al dilatador, sino a la cascada de
sensaciones que inusitadamente habían
dejado de acudir a mi mente....
-Y ahora..si te portas bien, algún
día.. volverás a ser premiado de esta
forma.
Asentí mientras abría
los ojos.....
-Gracias ama...gracias. Pude responder.
Ella comenzó a desatarme, por
completo. Mi cuerpo estaba surcado
completamente por gotas de cera azul.
-Sígueme...y ya sabes como.
La obedecí, me puse a cuatro
patas. Ella me llevo al baño, allí me introdujo
en la ducha. Lentamente cómenos
a quitarme la cera de mi cuerpo, según
rozaba mis genitales gemía de
placer, ella se dio cuenta y los froto con más
fuerza, estaba muy sensible. Me estaba
llevando a un orgasmos, la deje
hacer.... pero cuando una oleada salvaje
estaba a punto de golpearme, dejo
de acariciarme.
-No chiquitín mío, aún
no es tu momento.
-Ama....
- No, no... no es el momento de un orgasmo,
te tengo preparado algo todavía
más especial. Y ahora, límpiate
y lávate que quiero que estés presentable.
Ella se alejo...y yo me quede allí
pensativo, sin poder comprender, y
preguntándome que estaba maquinado...
Entonces...pero bueno, mejor te lo cuento
otro día.
Iniciación
Capítulo IV y final
Ella me llamo enérgicamente.
-Ven aquí, esclavo.
Yo obedecí prestamente a sus
ordenes. Tomo un pañuelo y vendó mis ojos, de
forma tal que no podía ver ni
un triste rayo de luz, luego tomo mis manos y
los puso en mi espalda, después
un con una calma calcula comenzó a
atármelas, ato fuerte, de tal
manera que era imposible que yo pudiera
desatarme. Luego... me giro, y comenzó
a pasar la cuerda por mis testículos,
estos fueron rodeados por completo,
la base del pene también sufrió el mismo
castigo. Luego de un empujo me lanzo
sobre el suelo, cuando caí grite, creo
que no tanto por la misma caída
como por la sorpresa que me lleve.
-Calla, eres un puto esclavo, eres mío y como tal serás marcado.
En ese momento no entendí las
palabras que salían de su boca, pero no
tardaría mucho en comprenderlas.
Una vez en el suelo, mis pies también
fueron atados por completo. Ahora
estaba completamente inmóvil
y a su merced. Oí su voz, profunda y seria.
-Esto es un momento de inflexión
en tu relación conmigo. Tienes dos
opciones. Una.. no aceptar mis condiciones.
Y en ese caso simplemente, serás
desatado, y a partir de ese momento
cada uno seguirá su camino... Y te lo
digo en el más amplio sentido.
Y dos, te sometes por completo a mi, a mi
voluntad y a mis caprichos y me aceptas
como ama tuya para toda tu vida.
Ahora te dejo cinco minutos, tras los
cuales volveré y me dirás tu decisión.
La oí salir de la habitación.
Me quede sorprendido por su reacción, me
acabada de comunicar una condiciones
muy claras. Es decir, que si no
aceptaba someterme a ella, me dejaría
por completo, era en fin de nuestro
matrimonio. Yo la amaba con locura,
y no... no estaba dispuesto a ello. Pero
la siguiente opción era un esclavitud
total, y eso si me asustaba, porque no
se que es lo que ella quería.
¿qué hacer?
En eso momento entró en la habitación y me pregunto.
-¿Qué has decidido?.
-Ya ..tengo que responder ya...
-Si, ahora mismo. Escoge o vivir sin mi, o vivir bajo mi dominio.
-Yo... -La cabeza me daba vueltas, no
sabía que hacer.- dame tiempo, por
favor.
-No, ahora mismo decide...
-Yo...Si.. acepto- No la quería perder.
- ¿Aceptas?. Te aviso que no
va a ser un camino de rosas, que si me
desobedeces o si intentas cambiar los
reglas, me iré, que deberás aceptar
todo aquello que provenga de mi.
- Si acepto.
-¿Qué más?
-Si acepto, ama.
- Muy bien cachorrillo mío, no
me esperaba menos de ti.- A continuación note
como hundía sus tacones en mis
nalgas, clavándolos con fuerza y dejando me
unas profundas marcas.- Me encanta
marcarte.... y a partir de este momento
vas a llevar una marca que permanentemente
mostrará a todo el mundo tu
pertenencia a mi.
-¿qué quieres decir ama?- pregunté extrañado.
-No hables esclavo. Aunque voy a poner
remedio a este situación.- Tomo un
pañuelo y me lo introdujo en
la boca, otro de mayor tamaño fue anudado a mi
cabeza de tal forma que no podía
expulsarlo.
-Bueno ahora conseguiré que no hables ...y tan solo escuches. Ahora vengo...
Volvió a salir de la habitación,
cuando regreso trajo algunas cosas. La oí
manipular objetos. Luego olí
intensamente a alcohol, unos chasquidos y un
ruido de metal.
-Te preguntarás que estoy haciendo.-
Asentí con la cabeza.- Vas a ser
marcado. Llevaras a partir de este
momento una marca indeleble en tu cuerpo.
Una marca como ganado mío que
eres.
No entendía lo que trababa de
decir. Luego algo fue aplicado en mi nalga, al
momento note un fresco, supuse que
se trataba del alcohol que había olido
anteriormente.
- Te voy a contar lo que voy ha hacer.
Eres mío, eres mi ganado, y como tal
serás marcado. ¿sabes
como se marca al ganado?
- En ese momento comprendí lo
que quería hacer en mi, lo que me tenía
reservado, bufe y gemí intenté
moverme sin éxito.
-No te muevas, que será peor,
y ahora ya no hay vuelta atrás. Ese ligero
silbido que oyes es la foundi que esta
calentado mi sello. ¿Te acuerdas de
él?
Por supuesto que me acordaba de el.
Se trataba de un sello para utilizar con
lacre en la correspondencia, se la
había comprado porque tenia enlaza
artísticamente la letra E de
su inicial. Lo uso bastante durante un tiempo,
pero luego lo di por perdido.
- Bueno, ahora vas a llevar mi inicial
permanentemente. La E por la cual
empieza el nombre de tu ama, y la E
de esclavo que eres. De esta forma no
olvidaras, ni a quien perteneces ni
quien eres.
No creí que fuera capaz, no podía
marcarme como una res. Eso no podía estar
ocurriendo. De pronto note como un
poco de crema se deslizaba sobre mi ano.
Entonces.. de un fuerte golpe introdujo
algo en el, dolió la entrada tan
violenta, pero al momento se calmo
cuando volvió a sacarlo, aunque se
repitió la embestida varias
veces. Luego el objeto comenzó a cobrar cada vez
más tamaño. Comprendí
que estaba usando nuevamente el dilatador, todo había
sido un montaje para ponerme nervioso.
Había conseguido ponerme nervioso,
pero ahora comprendí su juego. El
dilatador tenía vida propia,
si anteriormente había sido inflado
generosamente, ahora llegaba a alcanzar
proporciones gigantescas en mi
interior. Volví a sentir esa
maravillosa sensación en la cual el dolor daba
paso a un placer enorme.
-¿Estas gozando, esclavo?- me pregunto.
Moví la cabeza y asentí.
-Bien...así me gusta.....
El objeto fue inflado más..mucho
más dentro de mi... Ahora el placer me
rodeaba por completo...pero.. de pronto
y sin previo aviso, ella se sentó a
horcajadas encima de mí y antes
de que pudiera darme cuenta... un enorme
dolor surgió de mi nalga, intente
moverme pero mis ataduras y el hecho de
que ella estuviera encima de mí
me lo impidió.
En una fracción de segundo comprendí
que estaba llevando a cabo aquello que
me había anunciado.
Me estaba marcando como a una res.
Intente gritar con todas mis fuerzas pero
la mordaza me lo impidió. Ella
apretó con todas sus fuerzas el sello contra
mi. El dolor llegó ser insoportable.
Pero ella al tiempo inflo más el
dilatador dentro de mi.
Ahora estaba lleno se sensaciones contrapuestas,
placer por un lado y dolor
extremo por el otro. Mientras un olor
a carne quemada inundaba la
habitación. Y era mi cuerpo
el que desprendía aquel olor. Entonces ella se
levanto. Yo me moví compulsivamente.
Mientras intentaba alejar de mi el
dolor.
-Y ahora vamos a aplicar una crema calmante y cicatrizante.
Entonces note donde anteriormente había
habido dolor, un suave alivio de
frescor calmante. Agradecí profundamente
aquel hecho y posteriormente lo
recordaría, como una de las
mayores muestras de generosidad que tuvo
conmigo.
Me giro por completo. Comenzó
a jugar con mi pene, el cual rápidamente
respondió a sus estímulos,
y entonces se sentó encima de mi de un solo
golpe. Me cabalgó salvajemente.
La sensación de quemazón que tenía iba
desapareciendo por momentos.
Sus embistes fueron cada vez mayores,
hasta el momento en que comenzó a
tener un orgasmo tremendo, entonces
infló dentro de mi el vibrador hasta el
limite de mi resistencia. Sus movimientos
eran ya espasmódicos. Y me dijo:
- Que placer mas rico me esta proporcionando
mi esclavo. Y ahora como
recompensa tu ama te lo devolverá.
Comenzó a entrar y salir con
fuerza, yo ya apenas pude resistirme y me vacié
por completo, había estado tanto
tiempo deseando ese orgasmo que el placer
que obtuve fue tan intenso como nunca
anteriormente había tenido.
Al final ella cayo derrotada encima
de mi, al rato, las ligaduras, las
vendas y las mordazas fueron retiradas.
Pude ver su cara, estaba radiante,
como una diosa, mi diosa.
- Levántate y ven.
Me tomo la mano y me condujo el espejo
que había en la habitación, me hizo
girarme y me dijo.
-Mira lo que llevas.
Entonces pude ver un mi nalga una marca
de color rojo vivo. Me había marcado
de verdad.
-Ahora llevaras para siempre mi marca.
-Si ama. Es lo único que pude decir.
Y de esta forma termina el relato de
cómo me inicio mi ama en el mundo de la
sumisión. Después nos
ocurrieron otras cosas, pero.. eso forman parte de
otro relato que un día si tengo
tiempo, te contaré.
- Fin -