MI AMA, SUS AMIGAS Y EL ESCLAVO
 
Me levante una mañana de Agosto, yo veraneaba en un pequeño pueblo al lado de la playa, como todas las mañanas me decidí a comprar el periódico, cuando me dirigí a coger el periódico en el quiosco de la calle, una mana lo agarro al mismo tiempo que yo, era una chica de ojos verdes, piel morena y ojos verdes, llevaba un bikini de color rojo muy bonito y un pareo amarrado a la cintura, ella me miro a los ojos y me dijo con una voz dulce:

- Perdona, yo lo vi antes.

Yo le respondí:

- Lo siento pero yo siempre compro el periódico.

De un tirón se lo quite de las manos y me decidí a pagar, ella se me quedo mirando con una mirada asesina pero muy provocativa al mismo tiempo. Cuando compre el periódico ella se acerco a mi y me dijo:

- Quieres quedar esta noche? y así me cuentas el periódico ya que no he tenido la oportunidad de leerlo.

Yo estaba impresionado, ella era preciosa y me estaba invitando a salir, yo sin pensarlo dos veces le dije que si. La cita seria por la noche, me arregle con unos pantalones cortos, una camisa y unas zapatillas de playa. Y me fui a la cita.

Estaba esperando nervioso, cuando ella se me acerco, llevaba un vestido negro ajustado y unos tacones de aguja que me llamaron mucho la atención, ella con mirada asesina se me acerco y me dijo:

- Vamos a mi casa, aquí hace mucho ruido, cogeremos mi coche.

Me monte en su coche y nos dirigimos a una casa al lado de la playa alejada del pueblo, cuando entramos ella se dirigió a la habitación y me dijo:

- Ponte cómodo ahora vengo.

Yo me senté junto a la chimenea esperando a que saliera, cuando salió de la habitación con un traje de cuero negro ajustado al cuerpo, con una falda de cuero negro, unas medias de red, unas botas de cuero y un látigo en la mano, yo me hecho para atrás asustado, pero no podía de dejar de mirarla, estaba preciosa y me gustaba mucho su ropa, ella se acercó a mi y me dijo:

- Que te gusta mi ropa?

Yo le dije:

- Que haces?

Ella con la mirada asesina se me acerco y me dijo con una voz intimidatoria:

- Ahora te enseñare yo a tratar a las mujeres.

Ella cogió su látigo y empezó a golpearme sin parar, yo no podía hacer nada, los latigazos iban rasgando mi ropa, poco a poco me fue arrinconando junto a la pared, ella disfrutaba golpeándome, yo estaba exhausto, no podía moverme, ella se acerco, me empezó a quitar la ropa, hasta dejarme completamente desnudo, cogió mi ropa y la tiro a la candela, me cogió de el cuello y me dijo:

- Bien, a partir de ahora serás mi esclavo y yo seré tu ama, tendrás que hacer todo lo que te ordene, o sino te daré con el látigo, esta claro?

- Sí ... Respondí.

- Si qué esclavo?

- Sí mi ama.

Bien esta noche tengo la visita de unas amigas mías y necesito una sirvienta, tu serás mi sirvienta, pero tendremos que convertirte en una chica.

Yo no podía hacer nada estaba muy cansado, y no quería recibir otra paliza de mi ama. Nos dirigimos al baño, me duche, y me empezó a depilar todo el cuerpo. Una vez depilado me llevo a su habitación, saco dos pechos postizos y me los pego en el pecho con pegamento, aplicando maquillaje en los bordes para que no se viera que eran postizos, me agarro y me llevo al espejo y me dijo:

-Mírate ahora eres mas femenina. Riéndose por detrás.

Yo tenia un cuerpo muy femenino y cuando me vi con aquellos pechos me excité mucho.

Luego me cogió el pene y me lo doblo para atrás con los testículos para que no se viera y pareciera mas femenina, luego me maquillo, aplicándome base, sombras, pintándome los labios, echándome rímel, yo me miraba al espejo y veía una mujer, luego saco un aparato u me lo puso en las orejas abriéndome dos agujeros, aquello me dolió mucho, me saco dos pendientes y me los puso, luego una peluca de color rubio y rizada, y me la puso en la cabeza con pegamento, luego me cogió las uñas y me las limo y me las pinto, me mire al espejo y era toda una chica, ella me miro y me dijo:

-Ahora vas a ser toda una chica. te gusta?

Yo estaba excitado aquello me gustaba mucho, con una voz femenina le dije:

Si mi ama, me encanta.

Era la verdad siempre había sentido deseo por ponerme ropa de mi hermana cuando era chico y vestirme de chica.

Ella saco del armario un sujetador y unas bragas blancas, unas medias de red, una camisa, una falda y unos tacones de aguja, me lo fui poniendo todo poco a poco mientras ella me observaba, primero el sujetador en mis pechos, luego las bragas, luego las medias de red, luego el top, la camisa, la falda y los tacones de aguja. Cuando me mire al espejo no me lo podía creer, era toda una chica, me excite mucho, no podía dejar de mirarme y de tocarme, mi ama me dijo:

-Te gusta?

-Si me encanta.

-Ahora te llamaras Nuria.

- Si mi ama.

Bien ahora te enseñare a ser toda una chica, me enseño a andar con los tacones, hasta desfilar como las mismísimas modelos, me enseño a maquillarme, las cosas que le gustaba hacer a las mujeres, me perfume, me enseño posturas, a ponerme salvaslip, a hablar con la voz femenina, cuando me dijo:

- Bien putita, ahora estas preparada para ser toda una chica, cuando me saco el látigo y me golpeo, me dijo:

- Ponte de rodillas y chúpame las botas puta.

Yo sin poder hacer otra cosa, me arrodille y con la lengua empecé a chuparle lentamente las botas, ella se reía, yo me reí también, cosa que no le hizo gracia y me levanto la falda y empezó a golpearme y me dijo:

- No te rías puta.

Después de estar chupándole las botas, saco un consolador y se lo puso entre las piernas, se levanto la falda y me dijo:

-Bien puta empieza a chupar.

Yo sin poder hacer otra cosa, me acerque, me puse de rodillas, y empecé a chupar, cosa que no me gustaba mucho, pero que me fue gustando, ella me miraba, mientras chupaba el consolador, cuando me agarro y me tiro a la cama, y me ato las muñecas me levanto la falda, me bajo mis bragas, y empezó a meterme el consolador por el culo, y me dijo:

- Ahora vas a sentir lo que siente una chica cuando nos la metéis.

Empecé a gemir de placer, ella cada vez me penetraba mas fuerte, yo empecé a sangrar, ella se reía, me dolió mucho, cuando termino, no podía moverme, ella se levanto y salió de la habitación, con las manos atadas, la falda levantada y las bragas bajadas, estaba tumbada sobre la cama como una puta violada sin poder moverme.

Luego mi ama me desato y me dijo:

- Ya eres una chica, ahora límpiame la casa.

Empecé a limpiar la casa, era ya por la noche.

De pronto llamaron al timbre, eran 3 amigas de mi ama, se sentaron en el sofá, yo estaba en la cocina preparando de comer, cuando mi ama me llamo para que les sirviera la comida.

Con mis tacones de aguja y mis pasos femeninos me acerque al sofá, las amigas no paraban de reírse y de mirarme, empecé a servirles el café, las amigas empezaron a tocarme el culo y a meterme la mano bajo la falda, mi ama me ordeno que les sirviera bien, una de sus amigas, me dijo que me sentara en sus rodillas, yo me senté y empezó a tocarme los pechos y a besarme, yo como una puta me dejaba, mi ama me ordeno ponerme de rodillas, yo lo hice, entonces empezó a golpearme con el látigo mientras sus amigas me golpeaban con sus tacones, estaba muy cansado, dos de sus amigas se montaron encima mía y con el látigo empezaron a golpearme, luego me obligaron a chuparle los tacones, a lamerles el coño, luego me obligaron a chupar un consolador mientras me penetraban, me violaron.

Cuando me desperté en la habitación semi desnuda con las bragas entre bajadas, mi ama entro en el cuarto y me desato me dijo:

-Ahora sabes lo que es ser toda una chica, ya sabes como debes tratar a las chicas?

- Yo le dije:

-Si, mi ama.

Ella me soltó, y me dijo:

-Bueno me voy ya sabes que tienes que hacer.

Yo me levante y me maquille, me vestí y limpie la casa.

Cuando llego mi ama me dijo:

- Muy bien, ahora dúchame y hazme la comida.

Yo la desnude con cuidado y le frote todo el cuerpo, luego le hice la comida.

Yo no podía mas me sentía humillado, decidí irme de la casa, me arregle y salí de la casa, llegué a mi casa nadie me había mirado porque era una chica, me quita le ropa y me vestí. Aquello me hizo tratar a las chicas bien y a sentirlas superiores, me habían hecho sentirme chica, y no dejé de vestirme de chica.
 

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